martes, 2 de febrero de 2016

Rompiendo los esquemas futboleros

                               

El hincha de River Plate que sacó la entrada lo hizo con la confianza en sus jugadores y por el hecho de decir presente en un día histórico para la institución del Prado. Pero el respeto por tener enfrente a un equipo con jugadores de selección se notaba, principalmente porque la experiencia en la Copa Libertadores jugaba a favor de los trasandinos. 


Maldonado se vistió con sus mejores prendas para albergar un evento importante para el fútbol uruguayo y de paso también para la temporada estival.

El Estadio Domingo Burgueño Miguel fue recibiendo al público con mucho entusiasmo mientras que la expectativa, y el color en las tribunas, fue aumentando a medida que el reloj se acercaba a la hora 21.45.

Una vez que el argentino Loustau dio por comenzado el cotejo, los primeros gritos de guerra se entonaron con emoción en las tribunas Roberto Sosa y Julio César Abbadie. "Los de abajo" y "La banda darsenera" disputaban su encuentro, aunque en la cancha los once futbolistas de cada bando intentaban dañar a su ocasional oponente.

Para que el marco fuese más espectacular, el campus fernandino   se fue colmando poco a poco, a tal punto de que el único sector que no tenía espectadores era el que oficiaba como "pulmón" en la unión de la grada oficial y la cabecera de su izquierda.

Los primeros 45' terminaron sin goles. Seguramente, si se toma como referencia a Eduardo Galeano en su libro "El fútbol a sol y sombra", el score en el entretiempo reflejaba dos bostezos enormes, pero en la cancha ambos clubes brindaron un espectáculo correcto, en el que River Plate se había mostrado superior por momentos.

Para el complemento, los dirigidos por Juan Ramón Carrasco salieron decididos en busca del gol. Sin embargo la adrenalina por pensar en el festejo hizo fallar a todos los jugadores darseneros, quienes por unos minutos se tuvieron como rivales a ellos mismos.

Finalmente, llegó el primer beso entre el balón y la red. Y lo que tiene de especial es que fue el primero en la historia de los del Prado en el máximo torneo continental. A los 62', mediante un tiro penal, Michael Santos (el "Pelo", el que JR le dijo que si no se iba en este período de pases iba a anotar 40 tantos) selló el 1-0 parcial.

Para mayor tranquilidad, en ese rato de dominio darsenero, nueve minutos más tarde, entre César Tajan y Jhonny Herrera -el arquero de la Uchi- el marcador se amplió y la renta para los que oficiaban de locales en el este uruguayo valía oro.

Muchos entendidos en la materia futbolística aseguran, de forma casi irrefutable, que el 2-0 es el peor resultado. Pero en esta oportunidad, para el alivio de Juan Ramón Carrasco, la valla propia estuvo bien cuidada de la mano de Nicola Pérez, quien cuando fue llamado a responder, resolvió sencillamente y con firmeza.

Eso sí, la serie no terminó. Por más que River Plate viajará a Santiago de Chile con la ventaja de haber vencido en la ida, los 90 minutos finales serán claves.

Pero para seguir aplaudiendo a los héroes que defendieron a la dársena en el campo de juego, y a la celeste en el corazón, vale recordar al plantel (tanto los convocados, como aquellos que no lo fueron) que empezó a escribir su historia en la Copa Libertadores: Nicola Pérez, Gastón Olveira, Juan Tinaglini, Giovanni González, Claudio Herrera, Ronaldo Conceição, Cristian "Kily" González, Agustín Ale, Lucas Ruiz, Darío Flores, Diego "Zurdo" Rodríguez, Bruno Montelongo, Ángel Rodríguez, Jonatan Ramírez, Federico Pintos, Mario Leguizamón, Fernando Gorriaran, Robert Flores, Diego Vicente, César Tajan, Emilton Pedroso, Michael Santos, Alexander Rosso, Nicolás Schiappacasse y Santiago Ciganda.


@MathiRosello

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