domingo, 24 de enero de 2016

Pichón de mariscal

FOTO: Archivo de Opinar - Bueno preparando el
Sudamericano sub 17 (febrero 2015).

Quizás el nombre más conocido, entre los zagueros jóvenes de Peñarol, es el de Fabrizio Buschiazzo. Sin embargo, ayer (frente a Libertad de Paraguay en el marco de la Copa Antel) hizo su debut en la defensa aurinegra el juvenil Santiago Bueno, quien ya tiene antecedentes de partidos importantes con la selección juvenil sub 17 y no eligió por casualidad el puesto, acompañó a Gastón, su hermano, defensa central de Wanderers desde el año 2013.


Según su ficha técnica, nació en Montevideo el 9 de noviembre de 1997, su pierna hábil es la derecha, mide 1.87 mts. y pesa 75 kg. Tiene pasaporte comunitario, por ende será normal escuchar su nombre en próximos períodos de pases. Por ahora es aurinegro y el hincha, mientras lo conoce un poco más (en esta charla con Opinar), tiene la oportunidad de disfrutarlo.

-¿Cómo vivió el debut, teniendo en cuenta lo que sucedió horas antes con el entrenador y una interna que no era la mejor?

Sorprendido, si bien veníamos trabajando con Pablo (Bengoechea), el viernes de noche me llamó Robert Lima para avisarme de la convocatoria. Además, antes de arrancar el partido me comunicaron que tenía grandes chances de ingresar y lo bueno es que se terminó dando.

-¿Fue complicado, tanto para usted como para los más jóvenes, enfocarse en el partido o los aspectos políticos lograron quedar fuera del campo de juego?

No te voy a negar que esas cosas influyen en el plantel, pero así es el fútbol. Nosotros teníamos que jugar y lo hicimos, la política tuvo que quedar en un segundo plano.

-¿Qué le dijo el técnico antes de ingresar?

Que disfrutara y que hiciera lo de siempre, como en las juveniles. Por suerte no tuve presiones en ese momento tan lindo y lo pasé bien.

-Junto a Buschiazzo formaron una zaga de bajo promedio de edad. ¿Le faltó una voz de mando a su lado? ¿Cómo manejaron el segundo tiempo?

Siempre es mejor tener a alguien con experiencia, es una gran verdad, aunque esta vez no hizo falta porque Fabrizio es muy maduro para tener solamente 19 años y ya tenía claro cómo defender a Peñarol en primera.

-La pretemporada le ayudó para comprender el ritmo y el estilo de sus compañeros dentro y fuera de la cancha.

Claro, igual lo imaginaba un poco, con respecto al juego. El vestuario fue lo único distinto porque a los referentes siempre se les presta atención, nunca faltan los consejos.

-Con el paso del tiempo, ¿lo toma con más naturalidad cuando los más grandes del grupo se acercan y conversan con usted?

Puede ser, ya me estoy acostumbrando, aunque es indescriptible tener al lado a Diego Forlán (por ejemplo) con todo lo que ganó y todo lo que hizo en la selección uruguaya y en su carrera.

-En este período de pases se habló de la llegada de un jugador en su puesto, pero no se concretó. ¿Se permite soñar con alguna posibilidad durante el Clausura?

Obviamente, por más que necesito ir quemando etapas de a poco. Hoy soy el quinto zaguero en el plantel y si me toca esperar no hay problema, aún tengo la edad para seguir aprendiendo de los que saben.

-¿Se llegó a ilusionar con el arribo de Gastón?

Sí, me hubiera encantado. La familia tiene el sueño de vernos a los dos con la camiseta de Peñarol, ojalá que se dé.

-¿Comparten alguna característica?

Algunas sí, por lo menos trato de verlo siempre en Wanderers e imitarlo un poco porque cada vez que hablamos me cuenta algunos secretos para mejorar.



@MathiRosello

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