sábado, 9 de enero de 2016

Mauro Guevgeozian: “Con que vean que andas bien te parten al medio”


Es común sentir en los períodos de pases que el futuro de determinados futbolistas no sea cierto. Uno de los casos, en este momento, es el de Mauro Guevgueozian. Por más que el delantero trabaja en el Centro Atlético Fénix para no perder forma física, aún mantiene latente las esperanzas de volver a partir como lo hizo en los últimos años. Opinar charló con el futbolista que a su vez fue internacional con la selección de Armenia y no solo habló de su futuro, también recordó varias de las gratas oportunidades que vivió en los últimos años.


-¿Se confirma su regreso o espera posibilidades desde el exterior?

Hacía tres años que no pisaba el Parque Capurro y la verdad siempre está hermoso. Por ahora estoy contento de estar acá, simplemente le agradezco al club por abrirme las puertas de entrenar, por más que sea jugador libre, así que seguiremos con la expectativa de ver si sale algo desde afuera.

-Entonces está disfrutando, más allá de que en el futuro llegue a utilizar esa camiseta que tiene puesta o no.

Ni que hablar, me doy el lujo de reencontrarme con compañeros que hacía tiempo que no veía y mucha gente allegada a la que quiero mucho. Inevitablemente se me vienen un montón de recuerdos a la cabeza.

-Luego de un tiempo quizás es lo que se preguntan los hinchas. ¿Cómo definiría su actualidad deportiva y profesional tras un pasaje por Libertad de Paraguay y Alianza Lima de Perú?

La madurez es notoria. En lo que refiere al juego soy el mismo. Fui mejorando, no te lo voy a negar, porque era a lo que apuntaba día a día.

-¿Por qué no se le dio una revancha en un equipo grande?

Es muy complicado. No solo es fundamental estar en el momento justo, hay que demostrarlo en la cancha. Si bien tuve el orgullo de defender a Peñarol entre 2011 y 2012, no pude tener mucha continuidad porque me había lesionado. Tuve una recuperación de cuatro meses y a las dos semanas de haber recibido el alta por parte del Dr. Rienzi me rompí de nuevo.

-Más allá de su edad (29 años) y que anteriormente había salido del país, ¿le costó afianzar su nombre a nivel internacional?

Creo que no, para mí fue siempre sencillo adaptarme, tengo esa capacidad. A cada lugar que llego le meto para adelante y listo. Si un jugador tiene regularidad en el fútbol uruguayo, puede jugar en cualquier lado y no lo descubro yo. En ningún otro lado se hace un sacrificio más grande que en este país.

-Así pudo llegar a la selección de Armenia. ¿Cómo definiría esa oportunidad?

Fue única, sin lugar a dudas. Pese al desconocimiento que hay por estos lados de ese plantel, yo pude participar de los partidos ante rivales protagonistas en el último Mundial (Argelia y Alemania). Ahí sí noté un fútbol totalmente distinto, muy físico y no se traslada mucho el balón. Con que vean que andas bien te parten al medio.

-Tuvo la oportunidad de tener como compañero a Mkhitaryan, una de las figuras de Borussia Dortmund –y su país por supuesto–. ¿Llegó a relacionarse o vivió un día a día normal?

Con él me pasó algo particular. Es el más humilde de todos. La verdad, un fenómeno porque conversé un montón, gracias a su buen manejo del español.

-Volviendo al 2016. ¿Le sorprende ver a Fénix cerca de los puestos de vanguardia y con la chance cierta de olvidarse rápidamente del descenso?

No, para nada. Con Rosario Martínez ha sido una constante. Ojalá que el Clausura sea mejor que el Apertura se pueda pelear, por lo menos, una clasificación a una copa.

-¿Quiere tener definida su situación particularmente en alguna fecha?

Yo estoy muy tranquilo, a la espera. Si no me llega a salir nada sé que acá tengo las puertas abiertas.

-¿Le puede llegar a motivar el hecho de saber que puede formar parte del plantel de los 100 años del club?

Sería divino. Viví miles de cosas dentro de la institución y no me parecería menor acercarme a la historia viva de este cuadro tan histórico.


@MathiRosello

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