domingo, 27 de diciembre de 2015

Federico Pérez: “El trajinar de la competencia se hace sentir”

FOTO: Archivo personal de Federico Pérez.

Comentan en la vecina orilla que el Torneo Nacional B es el más complicado de todos. Sea por los viajes, por las diferencias que existen entre las instituciones, por el nivel, entre otros elementos, el campeonato de ascenso no es un paseo. Si no vale recordar lo que le sucedió a River Plate e Independiente hace escasas temporadas.


Esta vez, sin gigantes en el camino –pero sí con varias instituciones de renombre–, apareció uno, casi de forma silenciosa, que fue Ramón Santamarina de Tandil. En el aurinegro estaba un uruguayo y Opinar dialogó mano a mano para conocer un poco más de lo que fue su experiencia en la ciudad ubicada al sur de la Provincia de Buenos Aires.

-¿Lograron hacer historia a pesar de haber quedado a un penal del círculo de privilegio?

Sin duda. Es un club humilde, que viene haciendo las cosas bien, escalando categorías, así que fue tan impresionante lo que sucedió que nadie se esperó esto.

-¿Se lamentan la definición por penales?

No, para nada. Lo obtenido ya tuvo cosas increíbles. Logramos revertir rachas negativas, ganarle a las carencias y varios hechos que fueron muy jodidos. Patronato hizo un gran torneo y merece haber llegado a primera.

-¿Cómo se topó con este club?

En lo personal no lo conocía, hasta que me puse a averiguar y me acordé que hace unos años había enfrentado a Boca en la Copa Argentina, ahí me interesó y le di para adelante.

-¿La Primera B Nacional lo hizo más jugador, teniendo en cuenta lo raro y lo complejo que es ese campeonato?

Sí, tiene una variedad increíble. El ritmo es más bajo que en la máxima categoría, pero los desafíos terminan siendo otros. Fijate que desde Tandil muchas veces debíamos viajar en ómnibus hasta Misiones, el límite con Paraguay, y una vez que llegábamos, teníamos un rato de descanso e íbamos a la cancha con 20 horas de viaje, con una exigencia altísima, la presión muy arriba y con las canchas que en reiteradas oportunidades no son las mejores. Todo eso multiplicalo por 42 porque en total son 42 fechas, 46 para nosotros porque llegamos a la definición.

-¿Cuándo se mentalizaron en llegar a lo más alto?

Tuvimos tres fases. La primera fue de adaptación porque habíamos llegado 13 jugadores, el técnico también era nuevo y la divisional ni que hablar. Nos costaba cerrar los partidos, pero una vez que le agarramos la mano metimos una racha de ocho fechas consecutivas con triunfos. Ese colchón de puntos nos permitió llegar arriba. En la segunda rueda, fuimos el cuadro a vencer y nos costó un poco, más allá de que lo asumimos. Por suerte lo llevamos re bien, independientemente de haber sufrido un bajón medio complicado.

-¿Cómo asimiló el hecho de disputar más de 20 partidos, teniendo en cuenta que aquí se juegan aproximadamente 30 cotejos al año?

Al principio no me daba cuenta, pero el trajinar de la competencia se hace sentir. Ponele que después del fin de semana, el miércoles o el jueves ya estábamos viajando para disputar la próxima etapa y si tenía un problema en el posterior me la tenía que bancar. Así fue que me perdí ciertos momentos por una lesión. Eso me enseñó a ser más preciso en los entrenamientos, a estirar más y ese tipo de detalles.

-¿Este fue el primer paso para volver a crecer a nivel profesional?

Puede ser, en realidad la culpa la tuve yo y sé porque no pude continuar en ciertos lugares. Me arrepiento de varias cosas de mi juventud, por eso pongo mi propio ejemplo a los muchachos que voy conociendo y no me refiero al cuidado personal, en sí era un tema de entrenamiento. Después del torneo que jugué en Peñarol con Gustavo Matosas y Mario Saralegui, me mató la inactividad por un año con Julio Ribas. Por suerte me mantuve firme y ahora puedo decir que estoy feliz.

-¿Cambiaría lo que vivió en Santamarina por viajar en la máquina del tiempo y estar en la cancha con Plaza Colonia el día del ascenso?

Hoy en día no lo pienso. Me siento parte de ese logro igual porque se quedaron muchos amigos allí. No me quiero subir al carro de la segunda parte, aunque sí te puedo decir que estuve en el primer semestre.

-¿Regresa al patablanca?

Por ahora nadie habló conmigo. Me encantaría, sé que tengo las puertas abiertas, de hecho voy a entrenar a partir del 5 de enero, pero siéndote sincero voy a esperar. No quiero que se queden en banda con mi respuesta porque mi idea es buscar algo en Argentina y siento que crecí un montón.

-Usted ya es jugador libre.

Sí, nos fuimos unos cuantos. Te cuento, el club estaba gerenciado por unos políticos que estaban vinculados a Daniel Scioli. Por eso, desde el triunfo de Mauricio Macri y la derrota de Santamarina en la final, las condiciones económicas cambiaron muchísimo, por lo tanto no me servía. Me da lástima porque la institución venía espectacular y dejé un montón de amigos, sin embargo prefería quedarme con mi familia en el Uruguay.


@MathiRosello

1 comentario:

  1. Un Grande Fede! te queremos mucho Uru!!!! Tandil siempre te va a esperar con los brazos abiertos

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