sábado, 12 de diciembre de 2015

El viaje a la ilusión

FOTO: "Es la primera vez que me entrevistan", reconoció
Lentinelly a pesar de que la charla salió casi sin notarlo.

Sebastián Lentinelly es uno de los tantos pibes que hizo un montón de kilómetros con el objetivo de cumplir su sueño. El arquero nacido en Salto llegó hace poco menos de un año al conjunto negriazul y en ese lapso de tiempo no solo fue campeón del Apertura, Clausura y Tabla Anual con el plantel de Cuarta División, también se dio el lujo de entrenar en el Complejo “Uruguay Celeste” con la preselección sub 20.


-¿Cómo llegó a Liverpool?

Fue poco tiempo después de haber jugado con la selección de mi departamento. Cuando terminó el torneo me llamó Gonzalo Mattos y me ofreció la posibilidad de venir al club.

-¿Esperaba esa oportunidad o le sorprendió?

En realidad tenía varias propuestas, pero escuché varios comentarios que me dijeron que la mejor posibilidad era esta porque el camino de formativas era ideal para luego llegar a primera.

-¿Le costó dar el paso hacia la capital?

Sí, lo hablé con la familia. Por más que llegué con 18 años, decidí hacerlo para vivir la experiencia.

-Sin embargo ya tuvo algún que otro entrenamiento en primera. ¿Lo esperaba?

No sé, capaz que como el entrenador (Gabriel Oroza) ya me conocía era más fácil.

-¿Qué significó, a nivel personal y profesional, defender al combinado de Salto?

Muchísimo porque en ese año además terminamos saliendo campeones del interior. Y esa es una de las mejores cosas que te pueden pasar, principalmente porque festejas con toda tu gente.

-Que momento están viviendo por allá…

La verdad que sí. Es todo muy lindo, nos está yendo bien y todavía a los mejores (Luis Suárez y Edinson Cavani) les sale todo.

-¿Se respira fútbol en cada esquina?

Sin duda, es lo único que se practica. Allá cada dos o tres barrios hay una cancha y casi siempre se arman campeonatos barriales, está muy bueno.

-¿Cómo maneja el tema de los entrenamientos con los estudios?

En Salto no tenía inconvenientes. Allá practicaba temprano y de tarde iba al liceo. Acá se me complicó porque llegué a mitad de año y me quedó pendiente sexto.

-¿Su idea es volver?

Obvio, pretendo llevarlas a la par. Tengo claro que el estudio es fundamental para todo.

-¿Es complicado hacer las dos cosas?

Y… mirá, si le das la importancia que se merecen no hay problemas. La rutina aguanta.

-El club le da mucha importancia a lo anterior.

Sí, siempre tenemos posibilidades. Acá en la sede hay computadoras y varios elementos para que sigamos en lo nuestro.

-Usted tiene la particularidad de vivir en la residencia de la institución. ¿Cómo es la convivencia entre todos?

 Lo más bien porque todos estamos para lo mismo, tiramos para el mismo lado.

-¿Qué hacen a la diaria?

De todo un poco, jugamos al play, a las cartas, conversamos.

-Los compañeros hacen olvidar un poco la distancia. ¿Mantiene un diálogo fluído con su gente?

Con el Whatsapp es más fácil, igual me vienen a ver la mayoría de los fines de semana. Eso está bueno porque me ayuda un montón.

-Y más allá de lo que pasa en la cancha, ¿logró hacer algún vínculo de amistad con otra gente acá en Montevideo?

Sí porque varios compañeros de la selección de Salto se vinieron y casi siempre nos juntamos a tomar unos mates en la Rambla.

-Ahora supongo que es más sencillo, pero, ¿qué tal es su rutina, tomando como referencia Liverpool, los amigos, la sub 20?

(Risas) No es sencillo, pero me gusta.

-¿Cómo se enteró de la citación a la celeste?

Me enteré de la nada. Estaba sentado, con los gurises acá en la sede y viene Gonzalo (Mattos) a felicitarme. No entendía mucho por qué, ahí tiró la noticia y quedé sorprendido.

-¿El primer día se disfrutó?

Fue raro. Para alguien del interior que se encuentra con algo que ve casi siempre por la tele y comparte entrenamientos con Tabárez y Fabián Coito es casi anormal.

-¿Qué le llamó la atención del “Maestro”?

Él siempre está en las prácticas, capaz que como un espectador. Yo lo miro un poco de lejos, pero se nota que está atento de nosotros.

-¿Viene bien está sub 20? ¿Hay nivel?

Sin duda, fijate que algunos de los compañeros ya tienen el pase para Europa.

-¿Cómo se lleva con los demás arqueros (Adriano Fleitas, Santiago Mele y Juan Tinaglini)?

Lo más bien, desde el primer día hubo un relacionamiento bueno, son unos genios.

-¿Se trabaja igual en la institución que en la selección?

Para mí sí. No varía mucho, por más que son diferentes los entrenadores.

-Si bien queda tiempo, ¿ya se ve con la camiseta celeste puesta, sea en un amistoso o en un Sudamericano por lo menos?

Sería lo máximo.

-¿La motivación de Fabián (Coito) siempre está o los deja entrenar tranquilos?

No nos apura mucho. Por suerte queda un año y medio más o menos y próximamente van a haber más convocatorias.

“Jugaba de 5 pero no me gustaba correr”

Lentinelly se topó con el arco de la misma forma que muchos de sus colegas. Faltó el golero ese día, decidió probar esa experiencia y no soltó más a su puesto. “Además jugaba de 5, pero no me gustaba correr”, confesó el salteño.

Después que te quedas ahí, ves todo diferente y la responsabilidad es otra. Para mí es muy lindo”, agregó.

Y vaya que el que defiende debajo de los tres palos muchas veces es cuestionado. “Un error puede costar carísimo. Con el apoyo de los compañeros es más fácil salir. Estando en Liverpool me equivoqué por salir jugando y el delantero se quedó con la pelota y me metió el gol”, recordó el guardameta juvenil.


@MathiRosello

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