martes, 15 de diciembre de 2015

Campeón de ida y vuelta


El cuenta kilómetros aumentó su número en este 2015. El trofeo de campeón uruguayo obtenido por Old Christians coronó una temporada en la que tuvo al trébol negro como uno de los animadores permanentes y así quedó demostrado hasta el último encuentro ante el Club Banco República, en el que las emociones fueron constantes.


Al conjunto de Colonia no le faltó nada por ganar. De hecho, los hinchas quedaron pipones por tanto juego y goles. En el rubro mencionado anteriormente, uno de los especialistas fue Ignacio Salgués y Opinar dialogó mano a mano con el autor de 47 tantos y repasó lo que fue su actuación en el campeonato y los objetivos que se vendrán a partir de 2016.

-Por la distancia, los viajes, entre otros aspectos. ¿Le da un valor especial al logro obtenido?

Sin duda, muchas veces se hace complicado todo. En un principio íbamos a practicar una vez por semana, pero la gente de Colonia nos puso un profe para trabajar prácticamente todos los días en la parte física. No desconocemos que es un deporte amateur y se hace un sacrificio bastante grande, sin embargo valió la pena porque los muchachos que eran de allá entrenaron muy duro y dejaron la vida para unir las fuerzas.

-¿Les costó asimilar una localía o fue un impacto al principio?

Fue sencilla desde un primer momento. La gente de Colonia nos hizo sentir muy bien. Es un público muy fiel, imaginate que el primer partido contra Peñarol fue a cancha llena. A mí me tocó tenerlos en contra toda la vida y ahora que los tengo a favor, me parecieron muy fieles.

-Muchos hinchas reconocen que ir a ver al cuadro es parte de su rutina. ¿Esa es una motivación para ustedes como profesionales, conociendo también que en Montevideo quizás es más complejo ver la cancha llena todas las semanas?

Claramente. Demostró su aguante todo el año, en partidos definitivos y nos sentimos muy agradecidos.

-Teniendo en cuenta que el equipo ha estado en la pelea hace un tiempo y mantuvo jugadores importantes. ¿El campeonato era el objetivo desde un principio?

Obviamente, la apuesta fue muy fuerte, reforzando jugadores de Montevideo –principalmente con algunos muchachos como Damián Baptista y Richard Catardo, quienes ya conocían la interna–, aunque esta vez tenía una importancia particular el torneo porque se cumplían 75 años del primer título obtenido por Old Christians.

-En esta primera vez con la camiseta del trébol negro, ¿imaginó una temporada tan redonda, no solo con las copas, sino también con los goles (47)?

Por lo bien que me habían hablado del club, nunca esperé otro final que no fuese este. Fue una experiencia divina, tenía mis dudas porque estas cosas te sacan tiempo familiar y laboral y por suerte se formó un grupo de amigos, se hizo todo muy llevadero. Después si salía goleador, o no, lo tomo como secundario. Es mejor, es hermoso no te lo voy a negar, pero nunca jugué para salir goleador.

-Usted tocó un tema que no es menor, la familia y el trabajo. El otro día escuché al ´Mascota´ Catardo en una entrevista en la que saludó a sus compañeros por bancarlo en todas, etc. ¿Fue una forma de decir que la pasión deja de lado a la razón?

(Risas) Mis compañeros de laburo me pasaron factura porque no los saludé, así que aprovecho para mandarles un abrazo enorme y agradecerles por todo, son unos fenómenos. Siempre se portaron de novela conmigo. Fuera de broma, ni que hablar, el futsal es algo importantísimo en nuestras vidas. Siempre nos acomodamos para ir a entrenar, jugar, viajar (con el equipo o la selección), por eso cuando asumimos un compromiso seguimos adelante hasta el final.

-Este año aparte fue particular por los viajes con la selección. ¿Cuántos fueron en total?

Fueron dos, un Grand Prix y una Copa América. Pero ahí no importa nada porque defender a Uruguay es lo máximo. Este proceso arrancó a principios del año pasado y nos sirvió para preparar las Eliminatorias, que arrancan en febrero. Eso demanda demasiado tiempo, pero tarde o temprano todo tiene su recompensa.

-Y ahora todavía sigue entrenando porque se viene lo que justamente comentaba. Las vacaciones se acortaron un poco.

Sí, seguimos de largo pensando en las Eliminatorias. Cuesta un poco porque cuando termina el campeonato te aflojas un poco, bajan las cargas emocionales y físicas de todo el año y además los playoffs fueron muy juntos porque se terminaba el 2015. Igual no queda otra, si no nos rompemos el lomo no iremos al Mundial.

-Lo que más invita a ustedes, ¿es llevar al país a la conversación mundial, más allá de los resultados, las falencias y otros factores?

Claro, en mi caso debo ser un agradecido por defender a Uruguay en reiteradas oportunidades. Lógicamente que puede pasar que podes bajonearte porque no salen las cosas, no siempre se puede salir campeón y cuando enfrentas la realidad se notan muchas diferencias porque al lado tenes a tipos que se dedican pura y exclusivamente al fútbol sala. Ahora tenemos a un entrenador como Diego D´Alessandro, quien llegó desde otros países con una idea clara y lo intenta plasmar entre nosotros. En ese sentido estamos intentando dejar de lado algunas carencias.

-¿Qué les dicen algunos profesionales de este deporte cuando se los cruzan en las competencias? ¿Se sorprenden o comprenden la realidad uruguaya?

Lo primero que concluyen es que siempre quieren evitarnos. Eso es un orgullo porque somos rompe huevos, los mordemos (en el buen sentido) y ponemos un plus en comparación a otros. A veces no alcanza, porque otros comentan que somos irregulares, la base de los planteles cambia, los procesos no se establecieron y afortunadamente los dirigentes se han dado cuenta de estas cosas. Con 40 días de preparación no sirve nada. No solo es el trabajo con la pelotita, es también vivir experiencias, descubrir el roce internacional y en el campeonato uruguayo no hay paridad, son tres o cuatro clubes los que siempre ganan. En los otros países se sacan chispas siempre y aparece más dinero, apoyos, sponsors, etc.

-¿Cómo está el futsal a nivel local actualmente?

(Piensa) Yo juego hace años y siempre se dice que va a mejorar la difusión, que va a aparecer la tele, pero siempre queda en el aire. Ojalá que se concrete. Los dirigentes cambian constantemente y los proyectos no solo tienen que ser a nivel deportivo, también pueden darse en lo institucional, con las formativas, y que en el futuro serán los que defenderán al país, se debe unir al interior con Montevideo, capacitar técnicos, profesionales, entre otros. Si el futsal crece, puede ser que sea pasito a pasito, nunca con propuestas claras.


@MathiRosello

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