viernes, 25 de septiembre de 2015

Sebastián Taborda: “Siempre fui de la idea de retirarme joven”


El campeonato uruguayo ya empezó y Sebastián Taborda sigue esperando una chance. Después de haber obtenido el último torneo, defendiendo a Nacional, tuvo la posibilidad de continuar en la institución (como jugador y hasta como ayudante técnico de Gustavo Munúa), pero ninguna de las dos posibilidades se concretó.


Con 34 años y viviendo al deporte rey de otra forma, Opinar dialogó mano a mano con el delantero que aún espera, pero que reconoce que no desespera porque puede llegar a cerrar su etapa como jugador profesional.

-¿En qué anda después de un período de pases en el que su nombre sonó en varias instituciones?

Estoy tranquilo. En su momento parecía que me iba a quedar en Nacional, después estuvo la posibilidad de ir a Defensor, pero esperando la primera opción que parecía la más concreta se me fueron los tiempos de las manos y terminó arrancando el campeonato. Ahora, sinceramente, estoy esperando y no tengo claro qué va a suceder.

-¿Cómo trabaja en los aspectos mentales, teniendo en cuenta que el tiempo pasa y la actividad ya empezó?

De lo que me puedo agarrar es de que estoy libre y puedo entrar en cualquier lado. Dentro de lo malo, siempre hay una parte buena. Igual no estoy desesperado, ni mucho menos. Si las cosas se dan para jugar, bárbaro. Sino también. Ya estoy grande, pasaron muchos años dentro del fútbol y ahora se tiene que ver todo de otra manera. Ofrecimientos tuve, aunque ninguno me sedujo para tomarlo de primera.

-¿Consideró la posibilidad de retirarse en estos meses?

Siempre fui de la idea de retirarme joven. La verdad, hoy lo tengo presente. Qué voy a hacer, no lo tengo claro. Pero dependiendo de cómo se vaya dando todo, iré viendo lo que pasa de cara al futuro.

-¿Si sale una chance desde el exterior la acepta o ahora está enfocado en el Uruguay?

Tenemos que ser realistas, nuestro medio es muy complicado. En el caso de algunos clubes debo estar muy agradecido porque se acordaron de uno, aunque la realidad del fútbol uruguayo permite analizar a fondo los llamados. Todos los días aparece algún problema distinto y a esta altura no es lo que quiero. Es lamentable, pero así es la realidad con la que convivimos. Antes de esto, prefiero cargar con la mochila de los problemas que puedo llegar a tener y no los de un vestuario entero porque sin duda es difícil porque se puede hacer poco.

-¿El fútbol desgasta en lo psicológico?

Sí, muchísimo. Yo siempre le digo a todos que, más allá de que me vean con cuerda para rato y amo este deporte, no solo hay que estar en óptimas condiciones físicas. En una carrera se viven momentos buenos, malos y regulares, pero todo va más allá de eso y hay detalles que muchas veces no se ven. Aunque no te voy a negar que soy muy agradecido de todo lo que viví y las cosas buenas no son permanentes, en reiteradas ocasiones pasé situaciones feas.    

-¿En este período ha hecho algunas cosas que por compromisos futbolísticos no podía llevar adelante anteriormente?

Sin dudas. Me tomé unas vacaciones largas, como hacía años que no podía y lo disfruté un montón. Además todos los fines de semana me doy el lujo de llevar a mi hijo a jugar al fútbol en su colegio y esas cosas son impagables, no había tenido la oportunidad de hacerlo. Esta situación me hace sentir bien y tengo tiempo para mí. Y esto lo pongo en la balanza al momento de definir mi futuro.

-Así que su hijo sigue sus pasos…

(Risas) En realidad juega porque le gusta. Es más, ahora es volante y a veces se mete como delantero en los partidos. Recién tiene 9 años y para mí es lo máximo porque si lo hace feliz, no hay más nada.

-Viendo el fútbol de otra manera, ¿se ve como entrenador en el futuro?

No, no. Si me gustara hoy estuviera trabajando en Nacional porque la propuesta la tuve para hacerlo con Gustavo. Tengo una excelente relación con él, somos amigos, pero esa faceta no es de mis preferidas, no me llama la atención.

-¿Tiene el curso de técnico hecho? ¿Cómo surgió esa propuesta desde filas tricolores?

Fue una idea de Eduardo Ache, pero así como me lo plantearon, quedó ahí. A los 10 segundos le dije que no.

-¿Qué le dejó esta última etapa con la camiseta alba?

Se dio campeonato, fue muy lindo, pero si me preguntas si fue de la mejor manera te respondo que no. Llegué con otras expectativas, la idea con Álvaro Gutiérrez era tener más minutos y no los pude conseguir. De todas formas volví a un equipo grande, disfruté el último clásico y festejé con los compañeros, eso estuvo buenísimo.

-¿Las lesiones le jugaron una mala pasada?

No, por suerte el año pasado solo tuve un desgarro en los gemelos. Después no me pasó más nada, estuve siempre a la orden.

Una tarde en el Parque Saroldi

El centrodelantero aprovechó, más allá de lo lluviosa que estaba la tarde, para darse una vuelta por el escenario darsenero y presenciar el amistoso que disputó el local ante Bostón River. “Tenía una visita pendiente con los compañeros y con Carlitos, el utilero. Por suerte me recibieron muy bien y pude compartir una tarde linda con ellos”, explicó una vez que se retiraba del recinto de la calle 19 de Abril.


@MathiRosello

No hay comentarios:

Publicar un comentario