martes, 25 de agosto de 2015

Washington Ortega: “Espero seguir creciendo con tranquilidad y humildad”


Hace un par de temporadas seguía aprendiendo en las formativas de Danubio, hasta que hace un año (cuando era el cuarto golero del primer equipo) fue a Canadian a ver qué podría suceder. Como consecuencia, terminó siendo uno de los mejores en su rubro en una temporada que fue histórica para el conjunto que oficiaba de local en el Estadio Martínez Monegal.


Hace un mes, le llegó el llamado desde Sud América y, pese a que no tenía asegurada la titularidad, aceptó la oportunidad. Sobre esto y algunos sucesos de su carrera, Opinar habló mano a mano con el guardameta juvenil de 21 años, oriundo en Tranqueras.

-¿Por qué es golero?

(Piensa) En realidad yo jugaba como delantero. Pero en los campeonatos barriales, cuando era más chico, mi equipo no tenía arquero y me mandaron a atajar. Mi viejo quería que siguiera en el ataque porque para él significaba una complicación. Fueron pasando los años, me fue gustando y ahí me quedé.

-¿Cómo nació su periplo futbolístico?

Arranqué desde muy chico en Deportivo Plaza de Tranqueras. Luego me fui a Oriental de Rivera, club en el que debuté en el plantel principal a los 14 años. De ahí, me fui a Tacuarembó y posteriormente terminé en Montevideo. Capaz que podría haberse dado antes, pero no me quería venir porque extrañaba un montón.

-¿Qué fue lo más difícil que le tocó vivir estando lejos de su familia?

Tener lejos a mi familia. Eso nomás. A los 14 años pude venir a River, tenía todo arreglado, pero sentía que me faltaba algo. Con el tiempo entendí como era el tema y en Danubio no tuve problemas.

-¿Le costó aprender a convivir con las transferencias y las posibilidades que se concretan y que no, etc.?

Un poco sí. Fijate que la vez que me vine a probar a Nacional y no quedé me fui todo el viaje llorando. El tiempo me dio otra oportunidad, gracias a un compañero y ta, hubo que meter.

-¿Esperaba que el pasaje por Canadian fuese tan exitoso?

No lo sé, yo fui a adquirir experiencia en primera. Por suerte me sirvió mucho y hoy estoy acá en Sud América.

-¿Qué le dejó la chance de jugar en Segunda División Profesional, un torneo que tiene sus particularidades?

Confianza, ya que en la B es un torneo de guerreros. Muchos jugadores van al choque, se tiran muchos centros, de todo un poco.

-¿Fue difícil tomar la decisión de dejar Danubio?

No, para nada. Fue algo meditado con mi padre. Aparte en el club, por recomendación del ´Pipa´ Rodríguez y Leo Ramos, querían que tuviera rodaje y se dio. En principio iba a ser a préstamo, pero terminó siendo una compra definitiva.

-Ya que mencionó a Rodríguez. ¿Qué hace tan especial a su método de trabajo, teniendo en cuenta que ha formado tan buenos arqueros?

Es un gran tipo, eso es lo principal. Los que trabajamos con él, decimos que está loco. Entrena muy fuerte, todos los días.

-¿Le queda como asignatura pendiente tener un partido en el arco franjeado?

Todo el mundo quisiera eso. Pero ya está, la decisión fue tomada y terminó siendo positiva. Ahora estoy en la IASA y espero hacer lo posible para ganarme un lugar.

-¿Qué le planteó Jorge Vivaldo al momento de su incorporación?

Que lo mío era una apuesta a largo plazo. Cuando llegue mi momento, bienvenido sea.

-¿Cómo imagina que va a ser su carrera de aquí en más?

Espero seguir creciendo con tranquilidad y humildad. Así es como se logran las cosas.


@MathiRosello


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