viernes, 21 de agosto de 2015

Pablo Granoche: “No me puedo quejar de nada”

FOTO: Página oficial del Club Modena.

Llegó a Italia a mediados de 2007 y no se fue más. Allí es reconocido, admirado y mantiene una de las características desde los comienzos de su carrera: el gol. Pablo Granoche, quien dialogó con Opinar, estampó la firma de su contrato en Modena a principios del año pasado, se afianzó y los tifosi no paran de estallar sus gargantas ya que en el último semestre fue uno de los goleadores del torneo y en el comienzo de la nueva temporada, ya anotó varios tantos.


-¿Qué significa para un goleador ser dirigido por Hernán Crespo?

Es impresionante. Le estoy sacando el mayor jugo posible a esta experiencia porque siempre fue una de mis referencias como delantero. Estoy con muchísimas ganas, espero aprender algún secreto y que me pueda aconsejar algo.

-¿Es difícil ayudar en la adaptación de un entrenador que está dando sus primeros pasos a nivel de mayores?

No tanto, es fundamental entrenar y que se logre una sintonía espectacular entre todos.

-¿Cuál es su rol dentro del plantel?

En el grupo hay dos o tres grandes, junto conmigo, que somos los referentes, por nombrarlo de alguna forma. Es positivo cumplir un papel importante porque cuando se puede ayudar al crecimiento de otro es precioso.

-¿Cómo definiría su presente futbolístico?

En estos últimos dos años ha sido muy bueno. Con 31 años me siento muy maduro, notable desde un punto de vista físico, así que no tengo dudas de que es uno de mis mejores momentos. Espero seguir así y aprovechar al máximo los próximos meses.

-Si bien se dice que entre los 27 y los 28 años los jugadores están en la plenitud de su carrera, ¿usted siguió de largo?

Me parece que sí. Por diferentes motivos logré que sucediera y afortunadamente me mantuve muy fuerte en lo psicológico. A su vez si en un club se dan las cosas para que todo vaya excelente, ayuda un montón.

-¿Es consciente que está transitando una recta final hacia el retiro de las canchas?

Sin dudas. Cuando los futbolistas llegamos a los 30 ya sabemos qué podemos dar, cómo podemos rendir, cuáles son los métodos ideales de entrenamientos, en la cancha se corre lo justo y necesario, etc.

-¿Su carrera fue ideal hasta ahora? ¿Fue planificando todo lo que iba haciendo o se dio por casualidad que empezó en Uruguay, pasó a México y luego no se movió de Italia?

No lo sé, pero te puedo asegurar que cuando era chico miraba fútbol italiano porque me encantaba. Cuando se dio la posibilidad de viajar no lo pensé dos veces. Era la única chance que tenía de entrar a Europa en ese momento y le di para adelante. Gracias a Dios salió todo bien, aunque me hubiera gustado que sea más ideal si me hubieran llamado más seguido desde la selección. (Risas) En realidad no me puedo quejar de nada, de todas maneras reconozco que pudo haber sido la frutilla de la torta.

-Si le daban la oportunidad de vestir la camiseta de un club más importante en Italia, ¿cree que lo llamaban?

Es difícil de saberlo. A mí me citaron una vez en 2005 para un amistoso contra México cuando el entrenador era Jorge Fossati. Un tiempo después asumió Óscar Tabárez y fueron apareciendo Luis Suárez, Edinson Cavani, Diego Forlán –en su mejor momento–, Abel Hernández, Cristhian Stuani, en fin, varios delanteros con un altísimo nivel. La rompieron y lo siguen haciendo en clubes muy importantes. No hay dudas de que están en un mejor nivel que el mío y eso hace difícil que pueda estar en el plantel.

-¿Llegó a considerar alguna propuesta de alguna institución como Roma, Inter o Milan y por cierto motivo no se concretó?

Cuando terminé el primer año en Triestina, que terminé con 25 goles, se habló de que podía irme a algún equipo importante y lamentablemente me jodí en los ligamentos de la rodilla y ahí me fui a Chievo Verona, ya que fue el único que me llamó cuando estaba operado en el hospital y terminé firmando contrato.

-Allí en Chievo pudo jugar en Serie A. ¿Qué diferencia tiene con las ligas de ascenso de ese país?

Me parece que en primera hay cinco o seis clubes que son superiores al resto, pero también es cierto que si un equipo de la B se enfrenta a otro que no sea de los más grandes y se torna un partido complicado y muy lindo. Es muy complicado sacar mucha ventaja, de hecho cuando ves un partido en la cancha o televisión son todos emocionantes.

-En varios períodos de pases se habló de una supuesta llegada a Peñarol. ¿Llegó a analizarlo o nunca pensó, por ahora, en pegar la vuelta?

Siempre pienso en volver a Uruguay y vestir la camiseta de un equipo grande. No se han dado las circunstancias. Para regresar tenés que estar libre porque teniendo contrato es difícil que te dejen salir así nomás. En mi caso, todavía me queda un año de vínculo en Modena.

-¿Cuánto le seduce el fútbol uruguayo a un profesional de su categoría?

Bastante porque, como te comenté recién, nunca pasé ni por Nacional, ni por Peñarol, no pude vivir en carne propia un clásico, ni un partido con el Estadio Centenario lleno. Ojalá que me pueda dar ese gustito en el futuro.

-¿Le gustaría retornar a Miramar Misiones, teniendo en cuenta el gran relacionamiento que dejó con la gente vinculada a esa institución?

En este momento no lo analizo porque me gustaría continuar con un alto rendimiento. Sin desmerecer a una institución como Miramar, a pesar de que me pone muy contento haber dejado una muy linda imagen allí. En una de esas, más adelante se puede llegar a concretar.



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