jueves, 16 de julio de 2015

Álvaro Gutiérrez: "El fútbol uruguayo me dio todo"


Las valijas se armaron, el contrato se firmó, pero Álvaro Gutiérrez volvió al Uruguay por unos días, por asuntos personales, y para llevarse el último recuerdo familiar y de Nacional ya que hace unos días estuvo por la Avenida 8 de Octubre y se llevó en su recuerdo la penúltima visita a la sede tricolor, antes de partir rumbo a Arabia Saudita y dirigir a Al-Shabab.


En estas primeras horas de regreso, ya selló dos incorporaciones: Mauricio Affonso (delantero proveniente de Racing) y Diego Arismendi (un viejo conocido del “Guti”). Ambos futbolistas fueron recomendados por el exfutbolista y tuvo el aval de la directiva.

Con respecto a la relación entre los directivos y su cuerpo técnico le contó a Opinar que “hay un mutuo respeto”. Teniendo en cuenta que en medio oriente las costumbres son otras, ante un negocio tan importante muchas veces no es sencillo mediar ante personas con mucho poder: “La planificación y el organigrama del club son estructurados. El presidente muchas veces toma sus decisiones, por eso a veces las noticias no pasan frente a sus colaboradores”.

Pese a lo anterior, el exentrenador tricolor contó un detalle que es interesante, con respecto a las pretensiones y el armado del plantel: “No te pienses que son tan bondadosos en ese sentido. Ellos miran, primero, si el jugador va a rendir y si puede encajar en el grupo. Pero evidentemente es un mercado más fuerte”.

Durante su primera semana, entrenó a las 10 de la noche. El cambio de horario se hace sentir y la distancia se nota. “La jornada comienza un poco más tarde y generalmente, debido al cambio de horario, queremos estar en contacto con la familia. Por eso nos acostamos más tarde”, expresó. Incluso manifestó que próximamente van a ir modificando los momentos de entrenamientos.

Quien dirigió a Atenas, Rampla y Nacional (a nivel de primera división en Uruguay), vivirá su primera chance de importancia en el exterior y –al respecto–  confesó a Opinar: “El fútbol uruguayo me dio todo. No solo porque lo jugué, sino también porque pude dirigir y gracias a Dios fui campeón. Por eso voy a intentar emplear algunas de las enseñanzas en este nuevo desafío”.

Desafío que tendrá a su lado a Mario Picún, como asistente técnico, y a Marcelo Giarrusso como preparador físico. “Fue muy lindo el reencuentro porque trabajar con él es una alegría. Estábamos siempre en contacto, para mí es una persona de suma confianza y muy profesional”, indicó. “Me costó un poco convencerlo, pero aceptó y eso es bueno”, concluyó.

Cabe destacar que mientras Gutiérrez está en Montevideo (hasta el martes 21 aprox.), el profe se está haciendo cargo de la pretemporada de Al-Shabab, club que tras esta primera fase viajará a Holanda para continuar con los trabajos precompetitivos.

@MathiRosello

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