lunes, 13 de abril de 2015

Las plumas se quedaron sin tinta por un rato


Se fue, pero todavía nos debemos un encuentro. No nos conocíamos personalmente. De todas maneras, la conexión en ciertos puntos de vista y la discrepancia en otros, como todos los asuntos vitales. En fin, gracias por tus letras, gracias por embellecer aún más al balompié.


Cualquier fragmento identificaba al lector. No hay que dejar de leer "El fútbol a sol y sombra" sea en el momento de la vida que sea. Para aprender, para compartir o simplemente para decirle a las hojas que el autor está mal de la cabeza.

En una mañana triste para los uruguayos y fanáticos de sus obras, Opinar homenajea Eduardo Galeano a un referente de la literatura latinoamericana y mundial, hincha de Nacional, hincha de las moñas, de las picardías que aparecían generalmente en los campos de juego y emite sus condolencias a su familia y allegados.

EL GOL (CUENTO)

"El gol es el orgasmo del fútbol. Como el orgasmo, el gol es cada vez menos frecuente en la vida moderna.
Hace medio siglo, era raro que un partido terminara sin goles: 0 a 0, dos bocas abiertas, dos bostezos. Ahora, los once jugadores se pasan todo el tiempo colgados del travesaño, dedicados a evitar los goles y sin tiempo para hacerlos.
El entusiasmo que se desata cada vez que la bala blanca sacude la red, puede parecer un misterio o locura, pero hay que tener en cuenta que el milagro se da poco. El gol, aunque sea un golcito, siempre resulta goooooooooooooooool en la garganta de los relatores de radio, un do de pecho capaz de dejar a Caruso mudo para siempre, y la multitud delira y el estadio se olvida que es de cemento y se desprende de la tierra y se va al aire". 
Eduardo Galeano (QEPD), El fútbol a sol y sombra.

@MathiRosello

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