miércoles, 29 de abril de 2015

Jugó con 12

FOTO: Archivo de Opinar.

No es el chiste fácil de la ayuda del árbitro, ni nada por el estilo. Sud América le ganó 3-1 a Racing y recibió una visita muy especial, no solo en las tribunas del Estadio Casto Martínez Laguarda, sino que también en la concentración. Federico Gallego cruzó la vecina orilla, debido a la postergación de la fecha en Argentina por el acto electoral primario de Buenos Aires. Opinar dialogó con el futbolista de Argentinos Juniors sobre sus primeros meses en el Bicho de La Paternal y de lo que se vendrá a nivel profesional.


-Para visitar a sus familiares y amigos, ¿es una ventaja la cercanía de los países?

Sí, por suerte pude aprovechar el fin de semana también para ver a la IASA porque hubo votación en Capital. Logré recargar las baterías, pensando en los seis partidos que nos quedan en el torneo.

-¿Fue una sorpresa la visita a sus excompañeros?

(Se ríe) No se lo esperaban. Fui a la cancha y un rato antes había estado con ellos. Se los veía enchufados y lograron plasmar lo que venían haciendo en el campeonato. Maureen (Franco) estuvo intratable, al igual que todos los muchachos, porque anotaron dos goles rápidos y pudieron controlar el partido.

-¿Qué le dijeron los hinchas y los allegados buzones sobre su actualidad en el fútbol argentino?

Por ahora me han felicitado y me pidieron que siga metiéndole con las mismas ganas de siempre.

-¿Encuentra algún punto de contacto entre Sud América y Argentinos?

Es medio complicado asociar porque es un mundo diferente. Que es un club de barrio, es una realidad. Su gente es muy fanática y su cariño se hace sentir. Eso está buenísimo.

-¿Cómo se sintió en un equipo que no es de los más importantes de Buenos Aires, pero que tiene una historia muy interesante?

Pasaron jugadores muy importantes por el club. Ni bien llegas al predio en el que entrenamos aparece un cartel enorme con el nombre de once o doce jugadores que vistieron la camiseta de la selección argentina y cuando los observas detalladamente, es impactante por la importancia. La intención es seguir por esta senda, hasta ahora me fue bien y a nivel grupal sumamos bastantes puntos.

-De sus compañeros o el cuerpo técnico, ¿con quién tuvo un relacionamiento más directo?

Desde que llegué me trataron de novela, no tengo más que palabras de agradecimiento con todos. Eso permite que la adaptación sea más rápida. Luis Ojeda, el arquero, vive cerca de mi casa y de vez en cuando nos juntamos para tomar unos mates y vamos juntos a entrenar siempre. Con Adrián Gabbarini que es el suplente también nos vemos seguidos porque andamos cerca.

-¿Qué sintió la primera vez que disputó un encuentro con la camiseta del Bicho, con un estadio lleno, etc?

Allá es normal jugar con más de 20000 personas todos los fines de semana. De local o de visitante, las hinchadas se hacen sentir.

-¿Cómo es recibido el futbolista uruguayo en Argentina?

Hay un montón por suerte y está bueno. A nosotros nos respetan y nos quieren bastante. Yo llegué como un desconocido, pero me pude mostrar y de a poquito me fui ganando un espacio.

-¿Mantiene vínculo con algún compatriota?

Con Alejandro Silva a quien enfrenté hace unas semanas, estuve charlando bastante rato en la cancha, de hecho viajamos juntos a Montevideo en el barco. También con Santiago Carrera con quien comparto edificio y a la tarde nos juntamos casi siempre y por suerte nos sentimos acompañados.

-¿Cómo se lleva con las costumbres uruguayas y las palabras que se pronuncian diferentes? ¿De tarde come facturas o bizcochos?

(Se ríe) Por ahora no, llevo poco tiempo y no se me pegó mucho el dialecto. Yo sigo con mi “dale bo”, los bizcochos, el ómnibus, etc. Muchos me cargan por el ´bo´, pero no creo que se me vaya porque forma parte de mí.
                  



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