martes, 7 de enero de 2014

Mauricio Larriera: “Sé lo que son estos colores y es un doble desafío”


Mauricio Larriera asumió como técnico de Racing y ya comenzó la serie de trabajos previos al Torneo Clausura 2014. El exentrenador de Sol de América de Paraguay, trabajará junto a Mario “Pitufo” López y Alejandro Martínez.

La escuelita tendrá a un maestro que ya conoce los salones y las instalaciones que ofrece el Parque Osvaldo Roberto, teniendo en cuenta que anteriormente, quien ahora será el orientador, vistió los colores albiverdes en los años 1999, 2000 y 2001.

El lunes 6 de enero no fue un día más. Larriera llegó a Sayago, se presentó con sus nuevos jugadores y tuvo su primera práctica en el año. Posteriormente accedió a un dialogo mano a mano que repasó parte de su trayectoria.

Si repasamos los clubes por los que pasó este joven entrenador, se destaca su trabajo como asistente de Gerardo Pelusso, a quien considera un maestro y que por razones de fixture lo enfrentará en el primer partido oficial del fútbol uruguayo en este 2014.

El Tanque Sisley, Alianza Lima, Nacional, Universidad de Chile, Olimpia, la Selección Paraguaya y Sol de América fueron las instituciones que contaron con los servicios de quien actualmente defiende los colores de La Academia.

Actualmente se siente capacitado para llevar a cabo esta tarea, y más allá que Racing no está en una posición cómoda en la tabla del descenso, dice no atemorizarlo.

Invitamos a disfrutar esta interesante charla de fútbol con Mauricio Larriera, quien arrojó varios conceptos interesantes sobre todos los temas.

-¿Cómo encontró al club en su llegada?

En primer lugar, estoy feliz de volver a lo que fue mi casa hace unos cuantos años. En realidad si tendría que comenzar a hablar hay aspectos que se han mejorado y la idea es mejorar a que tenga un salto de calidad en lo que es la infraestructura. Se ha mejorado bastante, pero todavía está lejos de lo óptimo. Pero, por ahí está por buen camino, y haciendo un buen torneo y con otra serie de objetivos que hay el club puede seguir en esa vía de desarrollo y crecimiento. En cuanto al plantel yo lo conocía, no in situ, ni en el día día del trabajo y en las canchas, y como siempre al haber un entrenador nuevo hay buena predisposición para todo. En general son jóvenes, por ende yo digo que son esponjas porque todo lo que es cognitivo, incorporan para sí todos los conceptos. En líneas generales estoy contento, el primer día tuve una jornada bastante larga porque fue presentación, charla y trabajo de campo.

-¿Qué significa la oportunidad de encabezar por primera vez un cuerpo técnico en la divisional A en su país?

Yo diría una frase que dijo un tal Macchiavello hace unos cuantos años, “el fin justifica los medios”. Hay cosas que en lo personal no se cumple eso, y en este caso es uno de esos. No es tan importante llegar a Racing, un equipo de primera y ser cabeza de un grupo, como lo es la forma en la que llego. Esto era como un romance que teníamos con el club hace unos cuantos años, incluso cuando yo dirigí a El Tanque Sisley en 2005 el Segunda División, ahí surgió la primera propuesta que me hicieron. Por diferentes motivos no pude asumir. Yo también quería venir, pero no se daba la oportunidad. Hoy lo que rescato es eso, cómo se dio el arribo, por intermedio de la gente que me vio como deportista aquí y con el que comulgo algunas cuestiones de la mística y la identidad que tenía el viejo Racing Club de Montevideo.

-¿Qué le puede decir a la hinchada que toma como antecedente los resultados negativos con Sol de América?

De lo que más se aprende en la vida es del no éxito. No diría fracaso porque considero que esto sucede cuando uno no tiene actitud, y eso es algo que tuve siempre. La nombro esa mala experiencia, es decir en si no fue tan negativa, simplemente no se dieron los resultados, tampoco se cumplió con un trabajo que estaba pactado, ni con un contrato. Yo terminé poniendo el cargo a disposición porque había problemas políticos que eran insoportables, y tocaban al plantel y al trabajo del cuerpo técnico. Estabamos haciendo la transformación de un club que pensamos que era otra cosa –no la era-, y es más, si quieren ver los antecedentes, fíjense la campaña de Sol de América. Yo estuve cuatro partidos y los perdí todos. Después miren hacia delante, solo tienen que ver los resultados que tuvo luego de nuestro pasaje. No ganó más. No lo hizo con nosotros, ni tampoco con el resto de los entrenadores paraguayos, campeones en ese país.

Al hincha lo que le digo, que traten de no basarse en lo que pasó. Son hinchas de Racing, no de Larriera. Hoy yo soy un exjugador de la institución, tengo un afecto especial por ella. Sé lo que son estos colores y es un doble desafío. También les pido que se queden tranquilos porque vamos a trabajar mucho, con calidad. Después quiero invitarlos a seguir al equipo. Yo en realidad no tengo que decir nada, no me gusta la demagogia ni vender humo. La escuadra está por encima del entrenador, entonces la hinchada que venga. Si no les gusta lo que ven tienen que seguir acompañando. Yo no me olvido que en la época de la B, llenábamos los estadios. Esto es fundamental para los equipos en desarrollo, y que se entienda bien, no creo que este equipo sea chico y no quiero que se quede así. Por eso vengo, me dijeron que hay un proyecto, para que el equipo realmente se desarrolle. Esto implica un montón de cosas, no solo que crezca sino que avance hacia el profesionalismo. Voy a hacer lo posible para que el que venga se sienta seducido por el planteo.

-Si bien los entrenadores deben demostrar sus conocimientos en donde aparezca la oportunidad. ¿Qué diferencia hay, si es que existen, entre una selección de fútbol con un club?

Es casi otro deporte. Es más, el hecho de trabajar en instituciones de gran convocatoria, necesita tener un poder de adaptación inimaginable. Si bien es una de las características del ser humano, hay que utilizarlo porque trabajar con jugadores que tienen un gran egocentrismo y mucho grado de vanidad no es sencillo. Y en eso pude lograr lo que me propuse. Por otro lado con otro tipo de carencias, uno tiene que cambiar el chip rápido y lograr un acople instantáneo, sobre todo desde el punto de vista humano. Pero yendo a lo que tu preguntas, sí las diferencias son grandes. Acá es el día a día y uno puede evaluarlo así, y en una selección son 10 días, a reventar cada dos meses. Y venían con diferentes entrenadores del fútbol europeo, Norteamérica, México, Argentina, Brasil, el oriente. Era muy complicado.

-Teniendo en cuenta que dijo que conocía al plantel. ¿Pensó en incorporaciones?

Sí, cuando vi partidos del club, noté algunos aspectos que no los voy a enumerar porque no corresponden, pero quisiera ver la posibilidad de enriquecer al equipo en algunos aspectos, no significa en algunos puestos. Te puedo nombrar uno, pero para no tocar temas individuales. Que es el tema del juego aéreo. Es un plantel de baja estatura en general. Cuidado, tendrá este problema pero es rico técnicamente.

-¿Piensa en un zaguero?

Bueno… estamos viendo porque tenemos que ver las bajas que puede haber en el correr de los días. De repente tenés necesidad, de cómo decías traer un zaguero, y se te va un volante y pasas a priorizar esa posición, y como se fue Gelpi hay dos arqueros y precisas un arquero. Es como un rompecabezas, es la parte más desgastante que tenemos los entrenadores esta época de período de pases. No creo que se ganen o se pierdan campeonatos, pero hay una gran parte del funcionamiento colectivo que se define en estos momentos.

-Las cosas del fútbol. Tu primer enfrentamiento en el Clausura es ante Gerardo Pelusso. ¿Es considerado un duelo entre un discípulo ante un maestro?

No, no (risas). Eso ya me lo han planteado varios medios. Yo no lo observo así, más allá de que lo veo como un maestro. Gerardo es un sabio, un amigo, me dio la gran oportunidad de estar en lugares donde vivimos cosas maravillosas. Siempre son más las perdidas que las ganadas, por suerte tuvimos muchos éxitos, con la excepción de la selección paraguaya. Volviendo al tema, sí, es algo extraño. Pero yo me remonto, por ejemplo, a cuando era jugador que no pude vestir la camiseta de un equipo grande, no tuve la chance de jugar torneos internacionales, me puse la camiseta uruguaya en un combinado de segunda división, pero no disfruté chances de estar en equipos de alto nivel. Pero, a su vez, un día se me planteó dirigir un partido Universidad de Chile contra Flamengo en el Estadio Maracaná. Ahí uno se dice internamente muchas cosas. Si se toma como una amenaza, uno se asusta hablando pronto. Pero verdaderamente lo disfruté, la entrada de la torcida, también el hecho de que estaba yo adelante encarando todo, ya que Pelusso estaba en una cabina, lejos y no teníamos comunicación. Tiene relación con lo que va a pasar. Enfrentarnos entre nosotros es un orgullo y estoy en un equipo de primera división presentándome en el monumento histórico del fútbol, pero debo tomarlo con normalidad porque sino puede llegar a paralizarme. Por algo traigo a colación la historia de Brasil. Incluso tuvimos la suerte de ganar, con un hombre menos un tiempo completo. No, se si se entendió el planteo, o sea n puedo detenerme a pensar ¡pah, mirá lo que es esto! Es muy gratificante jugar frente a alguien que me dio muchísimo, y yo creo que también traté de darle todo lo mejor de mí en ese camino que recorrimos juntos.

-La última, ¿qué metas se trazó para la temporada venidera?

Las metas acá son bastante ambiciosas. Un objetivo que deseo –porque la meta es llegar y quedarse ahí-, es que el equipo luzca en la tabla y en la cancha. Con todo lo que implica eso, sumando el hecho de sumar puntos para escaparle a la situación, que a mi no me atemoriza, con el descenso estamos expectantes. No nos vemos ni descendidos, ni salvados, hay varios equipos que están peor que nosotros.

A nivel personal y como cuerpo técnico adaptarme en principio al fútbol uruguayo nuevamente, porque vengo de otros países, y seguir creciendo y luego dejar que el destino haga su papel. Entonces me tengo que dedicar al trabajo, siendo un buen entrenador, con mucha calidad para darle a Racing un rendimiento colectivo y que se vea reflejado en los resultados. Muchas veces dependemos de que pegue en el palo y entre o salga afuera, pero voy a hacer lo posible para crecer como entrenador en mi país.

@MathiRosello

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