miércoles, 29 de enero de 2014

Juguemos a ser grandes


Por un momento se me vino a la memoria mi infancia. Aquella que viví hace unos años. Cuando era botija -personalmente no lo recuerdo-, era cotidiano disfrazarse de constructor y bombero (los varones), maestra y doctora (las nenas) y sentirnos grandes por un rato.

¿Se habrá perdido tanto la magia? Es lo que dicen los veteranos en la actualidad. Las redes sociales, los videojuegos y la tecnología en general parece atontar a la botijada, pero no se preocupe, la ilusión sigue intacta.

Sino visite los barrios y vea a los más chicos de la familia corriendo detrás de la pelota descalzos en la calle, jugando a la escondida, a la tapadita cuando están las figuritas, y en algunas ocasiones jugando a ser grandes.

La llegada de Javier Chevantón a Liverpool, me llevaron a escribir estas líneas y a hacer un paralelismo entre la niñez y el mundo de los adultos. Nacional y Peñarol dejaron de ser los destinos exclusivos de los jugadores que tantas alegrías nos dieron a lo largo de los años.

Sino vean: Martín Ligüera desplegará su experiencia en Fénix, Mario Regueiro defenderá a Defensor Sporting, Sergio Blanco se mantendrá en Wanderers, Gustavo Biscayzacú jugará en El Tanque Sisley, Walter Pandiani seguirá –junto a su hijo- en Miramar Misiones, Fabián Canobbio tratará de recuperarse física y futbolísticamente en Danubio, y finalmente -ni que hablar- la presencia de Iván Moreno y Fabianesi junto a Chevagol en el conjunto negriazul.

@MathiRosello

No hay comentarios:

Publicar un comentario