martes, 14 de enero de 2014

Nicolás Correa: “Hay una camiseta importante detrás de todo y no quiero perjudicar o lastimar a un club que quiero tanto”


Nicolás Correa regresó al fútbol uruguayo tras defender cuatro años y medio la camiseta de Unión de Santa Fe. El Coto arribó por seis meses, en calidad de préstamo, a Defensor Sporting y nos contó en dialogo con Opinar las razones del porque el retorno al fútbol de su país.

Mucho se ha hablado en la prensa sobre la salida del zaguero en el conjunto Tatengue. Los hinchas nunca pensaron que sucedería, pero el fútbol es cambiante y una llamada puede modificar los planes.

Eso fue lo que le sucedió al referente del conjunto santafesino. Estaba todo preparado para que se sume a los trabajos supervisados por el entrenador Leonardo Madelón pero a minutos que partiera el ómnibus con destino a Mar del Plata, sonó su teléfono y tomó sus cosas. ¿Para ir a la costa de Argentina? No, para desembarcar muy cerca de la Playa Ramírez…

-¿Cómo se encuentra en el regreso a su país?

Después de cuatro años y medio en un gran club como Unión, que me arropó como un hijo, e hizo un gran esfuerzo por mi en todo momento porque tiene el 100 porciento de mi pase y aún mantengo contrato vigente por un año, volver al fútbol uruguayo y a un equipo como Defensor, que siempre tiene la aspiración de luchar por cosas importantes y tiene la chance de estar en planos internacionales, me genera expectativa. Es un desafío importante para mi carrera porque también había que tomar una decisión, difícil como lo tuve que hacer cuando partí hacia Santa Fe porque había clasificado con Liverpool hacia una copa continental y en una semana había que elegir y pienso que fue lo correcto. Por eso espero que en estos cinco o seis meses dar lo mejor para este cuerpo técnico que ha apostado en uno, a mis compañeros y a la institución.

-Dentro de los equipos de la capital, usted se identifica con Liverpool. Actualmente el conjunto de Favaro está en la búsqueda de un zaguero, ¿no hubo una consulta para conocer su situación?

Sí, hubo un llamado seis meses atrás, pero yo estaba en otra postura. En Argentina habían comprado el 20 porciento del pase y ya tenía la palabra con la dirigencia y tenía una prioridad. Con Palma charlamos en buenos términos. Lamentablemente se ha cortado un poco el diálogo porque el presidente se comunicó conmigo luego de muchos años. Soy un agradecido de Liverpool porque cuando me tocó romperme los ligamentos cruzados me bancó en todo lo referido a la recuperación y tratamiento. Es una obligación pero está bueno. Y como te decía el vínculo quedó entrecortado, pero uno nunca cierra las pierta y hoy o mañana puede darse la posibilidad de retornar a un equipo que me dio todo como jugador.

-Siempre es difícil dejar un lugar donde lo toman como referente, capitán y otras cosas más. ¿Qué le dejó como experiencia su pasaje por el conjunto tatengue?

Eso que decís jugó mucho al momento de decir que sí para venir hacia acá. El cariño de los hinchas y el hecho de haber vivido cosas lindas -y otras donde hubo traspiés importantes-, pero siempre yendo al frente. Pasé mucho allí, tuve la posibilidad de llevar la cinta de capitán y ser referente dentro y fuera del club. A su vez tengo prácticamente una vida hecha. Comparto momentos en fundaciones, hogares y hay compromisos sociales con la ciudad y debo tomar esa responsabilidad porque uno lo creó y hay que estar colaborando, por eso hay cosas que me van a seguir teniendo muy vinculado porque a pesar de todo aún tengo contrato con Unión por un año, yo aquí voy a pasar solo un semestre. Después veremos que sucederá con mi futuro.

-Los últimos días en el equipo argentino fueron intensos. Se habló incluso que sus compañeros esperaron por su respuesta hasta último momento, por el tema del viaje de pretemporada, y sin embargo sonó el teléfono y terminó viajando rumbo a Uruguay. ¿Su salida se puede tomar como conflictiva o fue algo hablado en buenos términos con los dirigentes finalizando con un “pacto entre hombres”?

(Se sorprende y sonríe) La verdad que estás muy informado y eso está muy bueno. Fueron tres o cuatro días donde había que dar un paso y creo que tomé el más conveniente. Me apoyé muchos en mis compañeros porque me conocen y saben como soy, dentro de un vestuario, fuera. La gente también jugó su papel. Obviamente que a algunos les dolió mi partida porque se nota que son pasionales pero pesó el hecho de ver un crecimiento personal y mostrarse en el terreno internacional, teniendo en cuenta que ya tengo 30 años y soy un jugador sacrificado. Yo me enamoré de Unión, me hice hincha de esa institución, y yo creo que los seguidores entendieron lo que quería profesionalmente y soy un agradecido de ellos porque también aportaron.

También hubo algún tema dirigencial donde quedaron cosas por charlar, pero me las guardo para adentro porque hay una camiseta importante detrás de todo y no quiero perjudicar o lastimar a un club que quiero tanto.


@MathiRosello

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